La micronutrición  se basa en el tratamiento de ciertas patologías a través de la correcta nutrición de los alimentos o mejor dicho, la prevención o posterior mejora.

En este blog, vamos a ver una nutrición adecuada a lo largo de la vida de la mujer.

Desde la infancia ya se deben eliminar harinas refinadas y azúcares, consumir máximo 2 lácteos al día y siempre alimentos ecológicos. Vitamina D, para ello “no abusar” de  cremas solares (a veces parece que las niñas y niños  van pintados de blanco) y contactar con la naturaleza durante todo el año.

Aumentar el omega 3 y una dieta variada en alimentos de colores (no productos).

Mamá: Es que no le gusta”

Nutricionista: Ya, es que hay que elegir, ¿gusto o salud?

 

En la adolescencia, comienza la revolución hormonal que la mujer debe  aprender a controlar. “Equilibrio, homeostasis” ¿Te suena?.

Como siempre, la alimentación juega un papel fundamental.

Se debe comer grasas saludables, “antiinflamatorias”.

Estas, son las encargadas del correcto funcionamiento de las hormonas y vitaminas liposolubles. Propulsores de ácidos biliares, hormonas sexuales, cortisol (hormona del estrés) etc.

Por otra parte, las membranas celulares (la pared de la célula que va a dejar entrar o no nutrientes) también están hechas  de grasa.

Frutos secos, semillas, AOVE, aceite de coco, pescado graso, carne etc. La falsa creencia de que las grasas “engordan”, hacen que muchas mujeres dejen de consumirlas y como hemos visto son esenciales para la vida.

Otro micronutriente importante en esta etapa de la vida es el Hierro, los expertos recomiendan unos 18mg por día (en menstruación). El hierro es fundamental en la sangre pero también para  desarrollo muscular. Debes comer moluscos, legumbres, carnes rojas y cereales integrales. El calcio también es importante   pero preferiblemente de almendras u otros alimentos “que no son lácteos”.

Como no quieres engordar y casi siempre intentas un déficit calórico en tu dieta, a veces es importante la suplementación, pero de esto hablaremos en otro encuentro.

En la edad adulta, es una etapa de muchos cambios. Inestabilidad emocional, hiperestrogenismo o hipoestrogenismo , ciclos menstruales muy largos, estrés, insomnio y otras patologías relacionadas que incluso pueden llegar a ser graves.

Es importante la “desintoxicacion del higado” para poder eliminar bien el exceso de estrógenos y otras toxinas. Otros temas que preocupan en esta etapa de la vida es la fertilidad,  el metabolismo o  la piel.

Es muy importante regular la microbiota para salud hormonal . Si hay permeabilidad intestinal pasaran todo tipo de toxinas a la sangre y reaccionará el sistema inmune, lo que será un círculo vicioso en el que la mujer  se encontrará inflamada y nada bien, por su falta de equilibrio hormonal.

En esta etapa, se deben  eliminar productos industriales, precocinados, aditivos, envasados etc. Consumir alimentos frescos, aumentar superalimentos como la  cúrcuma, jengibre, brócoli, repollo, coliflor, puerro, ajo, cebolla  que a parte de tener propiedades antibióticas y antiinflamatorias, muchas de ellas, también son  prebióticas para alimentar las bacterias beneficiosas de nuestro intestino. Además de esto, estos alimentos,  ayudarán al hígado a funcionar correctamente contra los tóxicos bien de los alimentos y también del metabolismo de los estrógenos.

El metabolismo de los hidratos de carbono, debe controlarse en todas las edades, pero principal atención en la edad adulta para evitar problemas relacionados que se agravarán con el envejecimiento. Demasiadas hiperglucemias provocarán demasiadas hipoglucemias posteriores, esa falta de equilibrio en la ingesta de carbohidratos, principalmente refinados, nos llevará, muy posiblemente a, “una resistencia a la insulina”.

En la tercera edad, los principales problemas causados por desequilibrios, son, el síndrome metabólico o resistencia a la insulina, la osteoporosis y el envejecimiento celular.

Se debe hacer ejercicio físico durante toda la vida, y un buen entrenamiento de fuerza para evitar entre otras cosas esa descomposición de los huesos y músculos.  El envejecimiento celular es inevitable con el paso de los años, pero  se puede retrasar con buenos hábitos. El síndrome metabólico caracterizado por el aumento de azúcar en sangre, triglicéridos, hipertensión y falta de colesterol HDL, puede evitarse o revertirse, en muchos casos, sin la necesidad de fármacos.

 

En realidad, no se debería diferenciar a lo largo de la vida, la nutrición entre edades o sexos,  ya que toda la vida deberíamos alimentarnos y tener hábitos que favorezcan la salud, pero en este post, hemos intentado ayudar a mejorar en determinadas etapas de la vida de la mujer para mejorar la salud ya que suelen ser las que más desequilibrios suelen sufrir.

Seguro que en algún momento de esta lectura te has sentido identificada, es fácil; “mejora tu alimentación, y tu salud mejorará”